En 2015 diseñé mi primer videojuego, The Atman Trip, inspirado en algunas de mis pinturas. Ese mismo año, fundé la empresa Prismaware, con la que formé un equipo para pulir y desarrollar el juego, llevándolo finalmente a su publicación en Google Play. La primera publicación bajo la cuenta de Prismaware logró más de 80,000 descargas en todo el mundo, marcando un hito importante en mi carrera como creador de videojuegos. Esta experiencia me permitió integrar mi arte visual con la interactividad, creando una experiencia única que conecta con la esencia de mi trabajo.